Cambié el amor por la fama sin pensarlo dos veces y todo se convirtió en un juego tonto. Hay cosas que no se pueden comprar. Recibí exactamente lo que pedí de mala manera. Corriendo, apresuradamente quería más, tuve que soportar a gente indeseable y ahora descubro: He cambiado mi forma de pensar. Tu rostro, mi sustituto para el amor. Debería esperar por ti. Viaje por todo el mundo en busca de un hogar, rodeada de multitudes, sintiéndome tan sola. Estuve con muchos hombres, los cuales estaban conmigo sólo por Interés. Nunca me sentí tan feliz. Sin lugares famosos, lejos de ellos, joyas que pueda comprar. Ningún apuesto extraño, peligroso, droga que probar. Sin viajes eternos, sin corazones que robar, sin risas en la oscuridad, sin aventuras en tierras lejanas sin fuegos que pueda avivar. Y ahora descubro que he cambiado mi forma de pensar. Esta es mi religión.